domingo, 6 de julio de 2008

A citizen in New York (Capítulo 7)

La mañana del 5 de Julio apareció algo nublada, nosotros ya nos íbamos acostumbrado al ritmo de la ciudad, era una sensación como que allí ya no eras un extraño sino de que eras uno mas y que incluso la ciudad ya te era familiar, muchos de los estímulos iniciales que tienes al llegar a la megápoli van desapareciendo, ya te va sonando todo. El metro no tiene misterios, ya sabes que tiendas hay en la Quinta Avenida y ya te entran ganas de ser mas ciudadano de allí que un turista que se queda embelesado mirando rascacielos.

Esa mañana la dedicamos a visitar la zona del Downtown, fuimos en metro a Wall Street, esta calle se llama así porque los ingleses construyeron un muro para que los holandenses no pudiesen recuperar Nueva Amsterdam. Financial Street es una zona algo complicada donde muchos pensamientos y sentimientos se te vienen a la cabeza. Nada mas salir del metro te encuentras enfrente la Iglesia de la Trinidad, rodeando la Iglesia hay un pequeño cementerio, hay que darse cuenta que en ese momento estábamos pisando la zona mas antigua de Manhattan. Bajando una calle llegas a la Bolsa donde una gran bandera americana cubre el edificio (hay que ser fachoso para poner la bandera en un lugar donde únicamente se especula con el dinero), al lado el edificio de la reserva y muchos turistas haciendose fotos, me hubiese gustado haber ido a Battery Park pero no teníamos mucho tiempo y optamos por la zona 0. Un inmenso solar se descubre ante ti curiosamente en la Liberty Street y llegamos donde estaban las Torres Gemelas, fue muy extraño porque a mi enseguida se me vinieron a la cabeza las imágenes de los trenes reventados en Madrid, habia guias que te explicaban lo que había pasado y alguna gente que daba vueltas alrededor hablando sola. Lo que más me impactó es que en el centro del solar habian puesto una gran cruz de hierro oxidada, un gran contraste porque justo enfrente te topas con el hotel Hilton Millenium, me sentia como si estuviera viviendo un holocausto. Te quedas un poco en silencio ante la magnitud de ese horror.

Seguimos nuestro paseo para dirigirnos hacia el puente de Brooklyn y al City Hall. Vi una libreria que vendían grandes éxitos de Dan Brown o libros hispanos de nombre 'El mejor nombre para tu bebe' o 'El club social de las chicas temerarias'. Seguimos hacia el puente de Brooklyn, otra de las obras arquitectónicas de la ciudad que es impresionante, enseguida estaba el Ayuntamiento de la ciudad (City Hall), en el estaba la bandera de la ciudad de New York (es como la bandera de Francia pero en vez la banda roja es naranja, por su pasado de cuando fue New Amsterdam). Andando 2 minutos te encuentras con Federal Place donde está la corte de Justicia y la reserva de la ciudad. Nos había sobrado tiempo así que decidimos hacer nuestras últimas compras en Chinatown y allí es donde más españoles nos encontramos, la calle de Canal Street es un mercadillo abierto durante todo el día.

Por la tarde teníamos pensado ir a la zona de St Marks Place a hacer más compras pero entre la humedad, el mal tiempo que hacía y que nuestro consumismo estaba acabado decidimos descansar y tomarnos la tarde libre. Yo me tumbé a ver tranquilamente la TV, eso es un mundo, yo recomiendo que se dedique un tiempo a ver la TV americana, una bazofia pura y dura, anuncios que te flashean para consumir, series de mis años adolescentes (Padres Forzosos, El príncipe de Bel Air, Las chicas de Oro), una cadena que hablaban en castellano (sólo habia noticias de robos, asesinatos y como visitar a tus parientes en la carcel sin tener que pisarla a través de las nuevas tecnologías). Pero lo que se llevó la palma fue la MTV, todo eran reality shows avergonzantes y ridiculizantes, desde un gordo que le pegaban por estar gordo a un GH de los años 70, el programa 'Room Raiders' donde una chica se metia en las habitaciones de 3 chicos a cotillear lo que tenian hasta el programa 'A Real World' donde se ve que golpean a un tipo y ponen hasta la operacion posterior porque le rompieron un hueso. En la cadena de deportes (por ejemplo ESPN) ponian gilipolleces como partidas de poker en directo, campeonato de balon prisionero o el deporte que nunca acabaré de entender, el beisbol. Lo único que se salvaba un poco era la noche con los late shows, tenia ganas de descubrir quien era David Lettermann, el sucesor de Jay Leno y de Johnny Carson, parecia un tipo simpático y se veia un show agradable.

Esperamos a que Fosi saliese de trabajar para tomarnos algo con él nuestra última noche en la ciudad, como el pobre salió muy tarde pues a cenar no lo esperamos y fuimos al Jameson Pub que habia en la 2ª Avenida con la calle 51th, mientras él comía algo pues nosotros apuramos nuestras últimas cervezas en Manhattan, saliendo del pub un tipo muy raro nos seguia y nos decia cosas, tuvimos que despistarle andando más rápido, a lo mejor quería robarnos o que se yo pero nos piramos y no pasó nada. Apenas nos quedaban menos de 24 horas de estar allí y te invade un sentimiento de que tienes ganas de marcharte a casa pero todo lo que estás viendo te está fascinando y que esperas que otra vez lo puedas ver.



Wall Street Station



City Hall



Wall Street



Federal Plaza



Chinatown


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A citizen in New York (Capítulo 6)

Hoy era un día especial en la nación americana, era lunes 4 de Julio, día de la independencia en EEUU o el día en que nació Tom Cruise como Mayte decia je, je... Habíamos planteado ir a Long Beach para salir un poco de los rascacielos de Manhattan y asi visitariamos un poco Long Island. En el hotel nos indicaron que en Penn Station pillaramos el Long Island Express Railway para ir para allá, se tardaba como una hora mas o menos. En el tren se nos sentó una americana bastante simpática y nada cotilla, nos preguntaba acerca de nosotros y de donde éramos, por fin encontrábamos a alguien agradable en Manhattan. Le gustó mucho mi cámara lomográfica, allí no venden el invento ese. Enfrente estaba la típica chica adolescente que se tiró todo el viaje hablando por el móvil, no sabíamos que historia se traia pero por los gestos apostábamos a que el novio la estaba dejando, estaba como llorando. También nos daba la sensación de que se habia operado distintas partes de su cuerpo, en concreto se habia arreglado los pechos y los labios.

En Long Island cambian las cosas radicalmente respecto a Manhattan, hay pequeñas casas con jardines super cuidados y las calles son parecidas a esas series americanas que de pequeños veiamos, tales como 'Aquellos maravillosos años'. Nos encaminamos hacia la playa y antes de llegar nos encontramos a unos niños que vendian limonada en el porche de su casa, dios mio, eso creia que solo pasaba en las películas. En la playa creiamos que estarian los típicos chiringuitos para comer pero no es asi, en la playa solo hay playa y los chiringuitos están en el centro del pueblo. Asi que nos encaminamos para allá para poder comer. Eligimos justo el restaurante que regentaba el presidende de la asociación de profesionales españoles en New York, un tipo de Zamora muy agradable que nos comentó varios sitios en Long Beach y en Island Park para tomar tapas y hacer algo español allí. Se alegró mucho de ver a españoles por allí, en el restaurante me zampé una ensalada de camarones (langostinos es lo que eran) que estaba deliciosa.

Nuestra sorpresa saltó al ir a bañarnos a la playa, todos contentos con nuestros bañadores y resulta que hay que pagar 7 dolares por entrar en la playa, flipante el asunto. Pasamos del tema, nos dimos una vuelta y volvimos a la estación de tren para irnos de vuelta a Manhattan a celebrar el 4 de Julio. El viaje de vuelta en tren estuvo amenizado por una niña de apenas un año que asomaba su cabecita y nos decia Hi!!! y nos ofrecia la mano para cogérsela, fue el habitante más simpático de la Gran Manzana.

Ya en Manhattan nos arreglamos para ir a ver los fuegos artificiales que conmemoraban la fiesta de la independencia, yo me puse mi sombrerito de Frank Sinatra, optamos por bajarnos a la 1ª Avenida y en el edificio de la ONU vimos los fuegos artificiales, nosotros nos reiamos de la celebración y mientras degustábamos un Milk Shake, que es un batido a base de leche y helado, el de fresa era como beberte un Frigo Pie. A la media hora terminó el petardeo y nos dimos una vuelta por el Midtown, en el Rockefeller Center habian puesto miles de banderas de EEUU, estuvimos en Times Square y estaba a reventar y el consumismo estaba haciendo su negocio a saco. En el Mac Donalds nos sorprendió ver a un tipo hispano que ya era bastante mayor y estaba recogiendo las mesas, como podía ser que un tipo tan mayor estuviese un 4 de Julio currando y hecho polvo, es la cara de la otra América que nadie te cuenta.

Finalmente nos bajamos al hotel por Brazil Street y notábamos como todo el mundo se iba recogiendo porque al dia siguiente había que ir a trabajar, por fin vimos en un día de tregua en los rascacielos, el capitalismo se desplazó hacia los negocios hosteleros. La Luna seguía sin aparecer, quizás estaba escondida en New Jersey.



Long Beach



Llegando a la ONU



Rockefeller Center





Times Square Nocturno



3rd Avenue


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A citizen in New York (Capítulo 5)

El domingo 3 de Julio nos despertamos muy tarde en Manhattan a consecuencia de la juerga del sábado noche. Yo estaba emperrado en ir a la zona del puerto del rio Hudson para montar en una de las múltiples atracciones acuáticas, habias veleros, barcos, etc... Un conserje del hotel nos recomendó que montaramos en la lancha motora, hacia un recorrido de 30 minutos por la bahía y te lo pasabas en grande. Le hicimos caso y Max y yo nos dirigimos a la zona portuaria, en el Circle Line. Habia gente típicamente americana, nosotros deciamos que eran todos de Wiscosin o Baltimore. Sacamos los tickets y nos dieron hora para montar, mientras esperabamos nos zampamos un Jumbo Hot Dog y una hamburguesa que era como un pedazo de vaca. Nuestra atracción se llamaba "The Beast" y la dirigia un tipo que se hacía llamar "Mad Dog" (Perro Loco) y tenia un ayudante que se hacia llamar Caballo Loco. La atracción no nos decepcionó nada, Mad Dog era un cachondo y nos puso calados de agua a consecuencia de los botes de la lancha, mientras ponia música de AC/DC, Rolling Stones o Led Zeppelin. Las vistas en la bahía son espectaculares, ves todos los rascacielos, al ferry que va a Staten Island, el puente de Brooklyn y la lancha hace una parada en la Estatua de la Libertad para que pudiesemos hacer unas fotos. Una excursión diferente y divertida.

Por la tarde ya quedamos con Fosi, Mayte y la gente del banco, era la tarde dedicada a las compras (cosa típicamente americana), para ello fuimos a Union Square que es una zona mas económica que la Quinta Avenida, además la plaza de Union Square es muy interesante verla. Compramos bastantes cosas, una camisa de Polo Ralph Lauren, un sombrero a lo Frank Sinatra, un libro del CBGB en la Virgin Megastore y eso sólo en apenas hora y media. Habia una tienda que tenia de todo, trajes de la NASA, chaquetas del correcional de New York que Fosi se compró una y hasta togas para jueces. Como era domigo sobre las 7 p.m. cerraban las tiendas. Nos fuimos para el hotel para descansar un poco y poder cenar, al dia siguiente era también fiesta y saldriamos esta noche para descubrir nuevos garitos.

Esta vez la zona de juerga seleccionada era la zona de St Marks Place y alrededores, es la parte del Downtown cerca de la zona de Chinatown y del Upper Lower Side, digamos que es la parte mas alternativa sin llegar a ser tan punk como la parte de Bowery. Empezamos yendo a la cerveceria mas antigua de New York, un sitio agradable con portadas del New York Times de cuando se hundió el Titanic por ejemplo, al pedir una cerveza te daban dos jarras y enseguida ya nos pusimos contentillos. Fosi me contó que era ese bar donde Kennedy iba a tomar cervezas cuando pasaba por Manhattan.

En las calles alrededores de St Marks Place habia casas de esas que salen en los videos musicales con los típicos negrillos sentados en las escaleras, habia tiendas punk que vendian material de ginecólogo, bolsos en forma de ataud y en las escaleras en vez de negrillos habia punkis algo colgados. Seguimos el periplo por un bar donde yo habilmente vi el cartel 'You can smoke in this place', por fin veia un bar donde dejaban fumar. Entramos y resulta que el bar era un sitio de cachimbas, nos ha jodido, por eso se podia fumar. Ya que estábamos y que el bar era bastante chulo pues nos fumamos una, nos tomamos unos copazos y lo pasamos bien. Eso hasta que llegaron los asiaticos al lado nuestro y no paraban de molestar, en EEUU la gente es bastante desagradable debido a su falta de educacion. Es un poco la sensación de que alli o los pisas o te pisan, ni hay contemplación ninguna.

Queriamos ir a más sitios pero no habia mucho ambiente y como al día siguiente queriamos ir a Long Beach a una hora mas o menos decente pues nos dimos una vuelta y llegamos al barrio del Upper Lower Side, era un sitio tranquilo con calles bastante anchas y casitas bajas, una zona que seguro que es bastante cotizada ahora en Manhattan, al igual que el barrio de Tribeca. Llegamos al hotel en taxi y apure mis últimos minutos viendo la TV (todo un mundo que luego contaré un día). Otro día más habia pasado en Manhattan y seguiamos sin ver la luna allí, es prácticamente imposible.



Bahía del Hudson



Estatua de la Libertad



Union Square



Union Square



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A citizen in New York (Capítulo 4)

Día 4 en la Gran Manzana, es sábado 2 de Julio y hoy podriamos estar con nuestros compañeros que allí estaban trabajando. Por la mañana los dejamos tranquilos y Max y yo nos fuimos a dar otra vuelta por la zona de Midtown en el Alto Manhattan. Nos encaminos por la Quinta Avenida y nos encontramos con la Biblioteca Pública, un edificio gigantesco con un parquecillo donde algun cultureta se sentaba a leer, seguimos nuestro camino hacia el Empire State Building (edificio que le hacia mucha ilusion ver a Max), alrededor mogollón de tiendas con recuerdos, allí compre las camisetas de esas que se llevan a los familiares para que tenga un recuerdo de New York. Bajando por la calle del Empire te encuentras ya calles donde viven muchos asiaticos (en su mayoría chinos) y al fondo puedes observar el Flatiron Building, un ingenio de la arquitectura moderna. Antes de llegar un colombiano nos paró dándonos un descuento para entrar en el museo del Sexo, un tipo amable que se portó muy bien, Max no quiso entrar y bueno nos perdimos la parte de pornografia antigua que yo queria ver.

Al lado del Flatiron Building está el Madison Square Park, una zona ajardinada rodeada de rascacielos, mucha gente de nuevo sola leyendo y tomando un descanso. En la zona del parque infantil no podias hacer fotos porque para ellos eso es vulnerar la intimidad del menor (me quede flipado cuando vinieron a por mi para que borrase las fotos). Nos tomamos un refresco en la hierba y nos encaminamos por Broadway hacia el Madison Square Garden. En la parte baja de Broadway es donde mas negros nos encontramos, habia muchas tiendas y una actividad frenética, al fondo se observaba Times Square. En vez de ir para Times Square fuimos para el Madison y degustábamos un Hot Dog de allí, mientras sigues con la sensación de que algo nuevo te vas a encontrar y efectivamente antes de llegar al Madison te encuentras con la tienda de Victoria Secrets y el famoso Hotel Pennsylvania, otro gran edificio. El Madison Square Garden pues un palacio impresionante, mi hice una foto junto a mi venerado Cassius Clay y por detrás del estadio estaba la Oficina de Correos, otro edificio tan grande como el de la Biblioteca Publica. Además la parada de metro del Madison es Penn Station, una estacion gigante donde no solo se pilla el metro sino tambien el tren.

Volvimos a casa para comer con Mayte y Alfonso. Me compre un filete gigante en el super y habiamos quedado con la gente del banco en el Metropolitan Museum, esta al lado de Central Park en el Upper East Side, no albergaba muchas esperanzas en esa visita porque no soy muy admirador de los museos y cuando empezamos a ver momias de Egipto todavia pintaba peor la cosa. Pero luego la cosa mejoró y mucho. Es impresionante el museo, salas con armaduras, cuadros de mi admirado Roy Lichtenstein, Picasso, Miro, Van Gogh, salas con habitaciones de estilo francés del siglo XVIII, reconstruccion de templos y lo que mas me sorprendió, una exposicion especial dedicada a Coco Chanel, eso a algunos no les parece arte porque es moda y contemporánea, pero yo eso lo considero arte. Me interesa mas el arte moderno que esos cuadros aburridísimos de reyes posando o de batallas de hace mil siglos. La visita al museo acabó con lo que mas me gustó de allí, en la 4ª planta habia una terraza y mientras probabamos lo que era un Martini Metropolitan veiamos el atardecer en Manhattan, una vista impresionante.

Por la noche el plan era cenar unas gachitas que preparo Fosi (le salieron bien, hay que reconocerlo) e ir de marcha pero esta vez en plan pijo, nos recomendaron la zona del Meat Market, curioso nombre porque es raro que el mercado de la carne este al lado del puerto del rio Hudson, luego nos explicaron que allí es donde antes estaban las putas y ahora es verdad que venden mogollón de carne allí. En todos los garitos que pasabamos tenias que pasar un control, el primero fue tipo fashion donde pudimos fumar un cigarro, era un sitio un poco de diseño pero tampoco era espectacular. Al segundo sitio que fuimos fue a la Penthouse Terrace de un hotel de la zona, como ibamos bien vestidos nos dejaron entrar y la vista era impresionante. Veias la bahía del Hudson y al fondo New Jersey, la gente que habia allí era muy variada, desde un chino con un puro gigante, a tipicos americanos blanquitos, a negros y una canadiense le pidio su teléfono a Max, el chaval triunfó. Como la terraza era al aire libre podias fumar y lo pasamos muy bien, una buena fiesta. Acabamos en un garito donde ademas de pasar control tenias que pagar, dentro era una fiesta como cualquier discoteca, con la peculiaridad que para fumar habia al lado una terraza habilitada para ello, a veces habia mas gente en la terraza que dentro de la discoteca, nos echamos unos bailecillos Juanillo y yo en el centro de la pista y ya se hizo la hora del cierre, alli a las 4 a.m. es cuando cierran. Cogimos un taxi y volvimos a casa, nos esperaba un domingo de compras y nuevas sensaciones. Este sabado fue un gran día donde de nuevo hicimos mogollón de cosas.



5th Avenue



Empire State Building



5th Avenue



Flatiron Building



New Yorker



New Yorker



Madison Square Garden


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sábado, 5 de julio de 2008

A citizen in New York (Capítulo 3)

En nuestro tercer día por Manhattan despertamos sobre las 10 de la mañana, Fosi ya se había ido a trabajar y nosotros nos disponiamos para un día donde ibamos a ir a Central Park, era viernes y por lo tanto la gente trabajaba, podríamos estar en el parque tranquilamente sin el jaleo que se arma los fines de semana. Fuimos andando hasta Central Park (sobre unos 15-20 minutos) y en nuestro paseo por Manhattan esta vez encontramos la tienda de Harley Davidson y los almacenes de Bloomingdales (una especie de Corte Inglés a la americana), Rachel de 'Friends' estaría orgullosa de nosotros. Los árboles se empezaban a vislumbrar, el auténtico pulmón de Manhattan estaba delante de nosotros.

En Central Park está permitido el tráfico y entonces si vas por el arcén es un rollo, lo mejor es adentrarse en el parque, hay multitud de ferias para los niños, cesped para sentarse (donde lo curioso es que mucha de la gente allí sentada estaba sola, es una ciudad donde la peña es en su mayoría soltera). Sonaba música tradicional americana con banjo incluido y enseguida llegaba la zona de los lagos y los puentes, una cosa espectacular. Hicimos una parada al lado de la estatua de Cristobal Colon y luego dimos cuenta de una limonada de fresa en un lago donde había barquitas para remar. Yo iba en busca del Strawberry Fields que es la zona del parque que está dedicada a John Lennon, antes nos encontramos el rodaje de una película. En Strawberry Fields había mucho hippie suelto de estos que son de pega, hice un par de fotos y enfrente teníamos el Dakota Center, edificio donde vivía Lennon cuando fue asesinado y donde actualmente todavia vive Yoko Ono.

Hasta aquí fue la visita a Central Park, estabamos en el barrio del Upper West Side (el barrio donde vivia Ray Loriga con Cristina Rosenvinge), aquí ya no tenemos rascacielos y la cosa se transforma en casas de una altura considerable pero muy coquetas. En un irlandés tomamos una cerveza que nos salio muy barata y fuimos al museo de historia natural. En el empezaron otra vez con los registros y chorradas de seguridad, asi que vimos el dinosaurio gigante que había en la entrada y nos piramos, Ross no estaria orgulloso de nosotros. Era la hora de comer y nos quedamos en un italiano del Upper West Side.

Volvimos al hotel en metro, un puto lio de transporte que es rapidillo pero muy antiguo. Descansamos esperando a Fosi para que saliese de trabajar y fuimos a Chinatown, por alli estuvimos de compras, la calle de Canal Street tiene de todo, Rolex muy bien imitados, barajas con el eje del mal, joyas, camisetas, monedas de China, etc... Los chinos te venden de todo y tienes que regatear con ellos, los letreros de las calles estan en inglés y chino. Compramos la cena en un restaurante de estos que salen en la películas, era un subterraneo y dentro un chino mientras pedías hacía la nota en chino, el restaurante estaba abierto las 24 horas y un tipo con una pinta muy chunga se puso a hablar con nosotros, nos fijamos y llevaba una pistola, tenia pinta de poli retirado y como buenamente pudimos le reimos las gracias y salimos pitando allí con nuestra cena, en el taxi nos encontramos que nos llevaba un tipo de Bangladesh.

Cenamos en la terraza del hotel (Penthouse Terrace se llaman allí), por cierto nos echaron porque decian que no podiamos estar alli, la estúpida seguridad de los yankees. Por la noche de viernes salimos a la parte punk de New York, en Bowery Street y sus alrededores. Fuimos al mitico CBGB, bar punk donde antes tocaron los Ramones y Talking Heads, ahora va peña como The Strokes o Korn. Me encantó el sitio, había un concierto y para pasar al baño había que primero pasar por los camerinos de los artistas, por fin tras tantos años iba a ese sitio, lo llevaba esperando mucho tiempo. Luego buscábamos otros sitios, yo queria ir al Bowery Ballroom pero no lo encontraba y finalmente a petición de Fosi fuimos al KGB, un sitio también estupendo, subiendo unas escaleras llegabas a una habitación con decorado comunista, de fondo sonaban Radiohead, nos metimos otros pocos cubatas con PJ Harvey también sonando y asi terminamos la noche. Fue un día estupendo donde hicimos mogollón de cosas y la parte esta de Bowery junto a St Marks Place es una zona digna de visitar dentro del barrio de Greenwich Village.



Central Park



Strawberry Fields



CBGB


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A citizen in New York (Capítulo 2)

Amanece el día 2 en Manhattan, aun un poco aturdidos por el jet lag nos despertamos a las 8 horas, Fosi se disponia para ir a trabajar y nosotros a dar una vuelta. Al salir tienes las primeras sensaciones raras de que no estas en tu mundo, tu encuentras en algo que nunca has vivido y eso te hace sentirte inseguro pero a la vez contento por estar en algo diferente. En Lexington Av la gente está en la calle al lado de su edificio de sus trabajos fumando porque dentro esta prohibidísimo. Fue una mañana de sensaciones. Ves la Grand Central Station y te das cuenta de que en New York todo se hace a lo grande, el Crhysler Building te hace recordar a Dustin Hoffmann cuando lo veia desde su oficina en 'Kramer contra Kramer'. Luego la llegada a Times Square, entonces crees que mas que lo que estas viviendo crees que estas en una película como 'Días Extraños' o 'Blade Runner'. El hotel Plaza, Christies, la Quinta Avenida o la Catedral de San Patricio se completan en 1 hora. Y cuando menos te lo esperas pues llegas al Radio City Music Hall, la noche anterior Mark Knoffler estuvo tocando allí. Te tomas un refresco en el Cafe Metro y apuras un cigarrillo para disponerte a llevarte la sensación de que el Rockefeller Center es una joya arquitectónica.

Quedamos con Fosi para comer y mientras esperabamos pruebo lo que es un Fruit Shake, en un puesto tu eliges el batido de frutas que quieres y te lo preparan en el momento, delicioso y no muy caro. Despues a comer a un restaurante de diseño donde el precio no se disparo porque esa semana había promociones de menús a 20 dólares, muy buena la comida.

La tarde nos la tomamos de descanso porque aún estábamos algo cansados y optamos por esperar a Fosi que saliese de trabajar, el pobre salio tarde y el plan que hicimos fue ir a una hamburgueseria que habia dentro de un lujoso hotel, antes de llegar pasamos por Tiffanys y por el Carnegie Hall, otra sala de conciertos impresionante, siempre que uno pasee por Manhattan algo encontrará, es la leche. La hamburgueseria era la típica de América, carne de vaca y un recinto pequeñito y bien decorado, buena música y en sus paredes había firmado gente como Whitney Houston y Missy Elliot.

Despues vimos el Hard Rock Cafe, era grandísimo pero claro como todo es grande allí tampoco impresionaba tanto. Finalmente acabamos Max y yo en un irlandés al lado de Times Square, yo apuraba mi Jameson mientras en la máquina de discos sonaba Leonard Cohen, un gran día que acabé entre las luces de una plaza donde nunca se hace la oscuridad. Como curiosidad contar que el anuncio de la Coca Cola en Times Square es el barato que hay allí, sólo 1 millón de dólares al año porque tienen un contrato muy antiguo.



Times Square



Times Square



Radio City Music Hall



St Patricks


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A citizen in New York (Capítulo 1)

Hola compañeros, en sucesivos bloques iré contando un poco las experiencias vividas en la ciudad de los rascacielos, fueron 6 días y haré un capítulo por día, espero acordarme de todo, lo que no cuente es que no tenía mucha importancia. Empecemos primero con la llegada a EEUU. En un avión de American Airlines fuimos para allá, íbamos al completo, un azafato se llamaba Ignacio, nosotros ya lo llamábamos Nachete, en el avión ya te das cuenta un poco a lo que vas, gente muy variada, desde yankees del rancho de Texas pasando por rabinos judíos hasta filipinos o gente de Hawaii que va para allá.

El episodio mas desagradable que pasé en América fue la llegada al aeropuerto, allí en inmigración me trataron como si fuese un delicuente y salí bastante cabreado de allí, un registro exhaustivo de mis maletas (por cierto me rompieron una) y unas estúpidas preguntas que a no ser que fueras una persona muy paciente te dan ganas de liarles un pollo. Desde luego si te llamas José Sánchez y vas con una pinta digamos un poco rara pues ya la tienes liada. No quiero pensar que les haran a los moros cuando pasen por inmigración.

Tras el mal trago pues decidí olvidar y dedicarme a disfrutar, al llegar a Manhattan te sientes muy pequeño, como un muñeco de Playmobil dentro de una construcción gigante de Lego, edificios super altos y un caos que hacen que el tráfico de Madrid te parezca agradable. Con un jet lag de cojones afrontamos nuestra primera excursión con Fosi y la gente del banco, cenamos en Little Italy y te das cuenta de la pasta que te vas a dejar allí, de que las propinas son sagradas y de que vas a fumar mucho menos que en España, no se puede fumar en ningún lado, ni en la habitación del hotel.

Una vez terminada la cena vuelves al hotel, has aguantado 1 día entero despierto por el desfase horario, acabas en una tienda que esta abierta las 24 horas y notas que a los americanos no les hacen falta farmacias (apothekes je, je...) porque en cualquier tienda de esas consigues todos los medicamentos que te puedas imaginar, vamos que fumar no podras pero ponerte hasta las cejas de sustancias químicas las tienes a mano cuando te apetezca. Una de las tantas singularidades que en America te encuentras, ya iré comentando más.

Hasta aquí el capítulo 1, queria dar las gracias a Fosi y a sus compañeros por su hospitalidad allí, fue muy agradable estar con ellos. Seguiré con mas reflexiones durante el día de mañana. Será el dia 2, el primer recorrido por la Gran Manzana.



Edificio Chrysler



Little Italy


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