martes, 30 de diciembre de 2014

Angus, Lochs, Whisky and pints. Thanks Edinburgh. Día 1.

Después de un pequeño descanso tras el vuelo y el check in en el hotel, nos dispusimos a disfrutar nuestra primera noche en Edimburgo porque a las 18:00 ya es de noche cerrada en Escocia. Yo llevaba apuntado que en una calle de la New Town había muchos restaurantes, así que pensamos dar una vuelta por la ciudad para echar un primer vistazo y llegar hasta Rose Street que es donde hay muchas tabernas y restaurantes. Así que bajamos de nuevo por Lothian Road esta vez ya sin llover ni nevando para llegar a Princes Street e internarnos por las calles de la ciudadela nueva.

En la ciudad nueva no penséis que es un sitio a la manera moderna que todo esta super pensado y que es bastante artificial, al contrario, también esta parte tiene mucho encanto y en muchas ciudades españolas llanas esto sería el casco antiguo, lo que pasa es que Edimburgo es especial hasta para esto. No había mucha gente por la calle, pensamos que era debido al frío, pero no era por eso y enseguida en cuanto pasamos a uno de los restaurantes ya supimos porque las calles estaban semidesiertas. La taberna que elegimos para nuestra primera cena en Escocia fue The Kenilworth en la misma calle Rose Street, es de los pubs más antiguos y es mítico allí, es super chula,  muy antigua y a mi me encantaría tener un sitio así.

Una vez dentro que estaba bastante lleno, había muchos escoceses con la bandera de su país y muchos con el kilt (falda) escocés puesto. Miramos hacia el televisor y allí estaba la selección escocesa de rugby que iba a jugar su partido contra Francia en el 6 Naciones de Rugby, ese momento fue el primer espectáculo de nacionalismo escocés que vivía, cuando sonó el himno escocés en The Kenilworth se palpaba la emoción de los escoceses, que mira que luego son malos en casi cualquier deporte, de hecho esa noche perdieron el partido, pero a ellos no les importa, ya es un honor muy grande poder representar a su país en cualquier ámbito. Recuerdo y era muy curioso que los bares y pubs los decoran en esas fechas con las banderas de los participantes del Seis Naciones (Gales, Escocia, Irlanda, Italia, Francia e Inglaterra) pero la bandera de Inglaterra la ponen más pequeña que apenas la ves y en ocasiones es un simple trapo, no les tienen mucho aprecio que digamos.

Tuvimos suerte y mientras se disputaba el partido pudimos coger mesa, fue cerca de la puerta que entraba un poco de frío, pero no nos importó porque son bastante educados y cerraban la puerta al salir y eso que ya iban un poco borrachetes. Los escoceses por lo general durante el viaje me resultaron bastante simpáticos, siempre se lo decía a Olga, son como los ingleses pero más educados y simpáticos, no tenían esa prepotencia inglesa de creerse los amos del mundo, eran muy cerrados al hablar pero siempre hacían el esfuerzo por entenderse con la gente extranjera, muy al contrario que en Inglaterra que eso nunca me ocurrió. La cena fue bastante básica, para Olga un plato típico de fish and chips que tenía ganas de probarlo allí y para mí un rump steak que es un filete con patatas que ya llevaba hambre, todo ello por supuesto regado de pintas de cerveza, que para eso estábamos en Escocia.

Para salir de copas lo teníamos muy claro y lo íbamos a hacer por la parte antigua de la ciudad que es la más auténtica y además estábamos más cerca del hotel. Así que de nuevo enfilamos por Princes Street y subiendo una cuesta que se llama The Mound que es donde se encuentra la Scottish National Gallery, ya llegábamos a la Old Town. Nuestra primera parada iba a ser en la calle más importante de la ciudad que se denomina Royal Mile que a la manera de Copenhague con Stroget es un calle peatonal ancha que se divide en varios tramos y que aglutina diferentes calles aunque sea en línea recta. Allí en el 435 Lawnmarket se encuentra el Deacon Brodies. Es otra de las tabernas más famosas de la ciudad y de visita obligada, su nombre se debe a Willian Brodie, un diácono que fue presidente de la Cámara de Comercio de Edimburgo y que por las noches se dedicaba a ser un ladrón por la adrenalina que ello suponía, en este personaje se basó Robert Louis Stevenson para su novela El Extraño Caso del Doctor Jekyll y Mr Hyde. El padre de Stevenson poseía muebles fabricados por Brodie, ya que este se dedicaba a fabricar armarios. Para más información dejo este enlace de la wikipedia de este singular personaje que es Willian Brodie.

El pub está muy chulo y también al igual que el The Kenilworth es muy antiguo, la media de edad del público era bastante alta y seguíamos viendo a escoceses con el kilt puesto. Yo allí me pedí mi primer whisky escocés que tenía ganas de beberme un whisky en Escocia, solo con hielo por supuesto, allí no les iba a pedir que le pusieran Coca Cola, Olga siguió con la cerveza. Como ya hicimos un poco la turistada de ir al Deacon Brodies pues ya íbamos a buscar sitios donde hubiese gente que se acercase más a nuestra edad y descubrimos una de las calles por las que íbamos a pasar varias veces y que merece mucho la pena, bajando por Bank Street llegamos a Victoria Street, una calle serpenteante, con casitas de colores y una pronunciada cuesta. Hay librerías, pequeñas tiendas, restaurantes, cafeterías y pubs, el sueño de todo hipster vivir en esa calle de Edimburgo. Echamos un vistazo a varios sitios en Victoria Street pero estaba todo muy lleno y no se estaba a gusto.

Al final de esta calle tan interesante desembocas en Grassmarket que es una plaza con un montón de garitos también. Un sitio que antiguamente era bastante siniestro porque ahí es donde ejecutaban a los presos ahorcándolos. Como reminiscencia a esos tiempos ha quedado un recuerdo en forma de pequeño pub que por supuesto teníamos que visitar. The Last Drop como su nombre indica es el último trago antes de ir a la horca, además para dejarlo más claro aún tienen un logotipo de un horca dibujada como veréis en las fotos que más abajo pongo. En este pub tienen cerveza de fabricación propia y como ya me había tomado un whisky pues volví a la cerveza, esta vez la pedí tostada y estaba realmente buena, con mucho cuerpo y sin apenas burbuja, como odio las cervezas españolas que me hinchan mucho. Las escocesas ya iban moradas de frío porque apenas se abrigan, bastante borrachas como ellos y ya se empezaba a celebrar la festividad de San Patricio, aunque sea una festividad de los irlandeses para ellos son como hermanos.

Al ser Sábado y aunque ya era un poco tarde seguía todo abierto y yo quería ir a un sitio que había visto a Joaquín Reyes ir en el programa de la Sexta Planeta Finito, además estábamos al lado, enfilando por Cowgate entre una marabunta de borrachos/as llegas al impresionante Three Sisters, que pedazo de sitio, nada más llegar hay un patio bastante grande donde ponen una carpa y barras con grifos para servir fuera, estaba casi nevando y la gente estaba fuera bebiendo pintas, no se me va a olvidar porque además sonaban los acordes del tema de Primal Scream Rocks, me puse muy contento porque este grupo es escocés, en concreto de Glasgow. Fuimos para dentro y el lugar estaba super petadísimo, de hecho bastante agobiante y al final nos fuimos a la calle a beber, la camarera a la que pedimos las cervezas era española y llevaba ya su gorro de San Patricio, me encantó la música de este sitio.

Lo pasamos muy bien en el Three Sisters pero ya llevábamos unas cuantas cervezas, whisky y cansancio, era la hora de volver, por Cowgate el cachondeo seguía como a la ida y en Grassmarket ya iban apagando porque era la hora del cierre de los pubs, solo ya estaban abiertas las discotecas. Teníamos un viaje a casa de unos 5 minutos subiendo por West Port y Lady Lawson Street, estábamos al lado de la juerga y hablábamos de lo bien de lo que se nos había dado nuestro primer día por la capital de Escocia y eso que nos recibió con una buena nevada al principio. Había que descansar que durante el domingo iríamos a descubrir más cosas de esta interesante ciudad. Fue una jornada perfecta.



Rose Street.



The Kenilworth.



The Kenilworth.



Deacon Brodie´s Tavern.



Deacon Brodie´s Tavern.



Victoria Street.



Victoria Street.



Grassmarket.



Last Drop.



Last Drop.



Three Sisters.



Three Sisters.

Primal Scream, Rocks


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Angus, Lochs, Whisky and pints. Thanks Edinburgh. Llegada.

De nuevo como cada Navidad y teniendo vacaciones, vamos a afrontar otro de los viajes en el blog que fue ya realizado hace tiempo. Nuestro destino es Edimburgo, capital de Escocia, un viaje que realicé en 2013 junto a Olga, fue un viaje extraño en nosotros porque lo hicimos en Marzo donde la climatología nos era adversa pero fue un viaje muy especial, donde lo pasamos muy bien y del que tengo muy buenos recuerdos. Además me apetece mucho comentarlo en estas fechas navideñas donde hace bastante frío y allí pasamos mucho con nevadas y ventiscas, me ayuda a ponerme a recordar más fácilmente esos días que pasamos por allí. Durante estos días iré colgando una entrada por jornada que se realizó en el viaje, en total fueron 5 días completos.

Como ya es tradición, antes de empezar quería dar las gracias a mi acompañante en este viaje, Olga me ayudó bastante y lo pasé muy bien con ella, en muchos momentos este viaje le recordaba a Asturias, donde también todo es verde y hace bastante frío, estaba más acostumbrada que yo y además fue muy previsora con la ropa de abrigo. Le pone bastante paciencia a los viajes al extranjero, porque si bien normalmente yo hago las búsquedas antes de viajar, luego es ella la que le mando a hablar en inglés cuando ya estamos en el destino.

En esta entrada llegaremos hasta nuestro lugar de residencia en estos días que fue el Hotel Premier Inn Edinburgh Central en Lauriston Place. Nuestro vuelo fue el 16 de Marzo de 2013 con la compañía de bajo coste Easy Jet. Partimos desde el aeropuerto de Barajas a las 12:30 para llegar a Edimburgo a las 14:25 hora local de Escocia, ya que allí al igual que en Inglaterra es una hora menos que en España. Fue un vuelo sin incidencias, normal y sorprendentemente sin retrasos, llegamos a nuestra hora a Escocia, en el avión comimos algo ligero porque luego no nos daría tiempo a comer en Edimburgo, de hecho no tenían apenas cosas para comer, llegaríamos para la cena de ese Sábado. En la cola del embarque vimos a una de las chicas que salía en el programa de Españoles por el mundo, del que luego nos contaron una anécdota de ella ya en Edimburgo.

Una vez que aterrizamos en Escocia nos recibió la lluvia, llevábamos muchos días mirando desde España que tiempo nos iba a hacer en Edimburgo, era nuestro principal temor pero es verdad que luego una vez que has hecho el viaje y ves que es diferente, también lo aprecias y te saca una sonrisa ante las inclemencias. Para ir del aeropuerto al centro de la ciudad hay autobuses que tienen unas pocas paradas y en unos 40 minutos has hecho el trayecto, sacamos ya el billete de ida y vuelta. Recuerdo que ese autobús pasa por el zoo de la ciudad que está bastante alejado. Ante nosotros teníamos delante una ciudad histórica, capital de Escocia donde es un lugar muy curioso, en primer lugar no hay metro y la ciudad se divide entre la parte vieja que es angosta con desniveles y donde se ubica el Castillo de la ciudad y la parte nueva que es plana, donde vive la mayoría de la gente y donde están los principales negocios.

El bus te deja en la parte nueva y llana, muy cerca de la calle principal que es Princes Street. Una calle que recorreremos algunas veces durante este periplo. Con nuestras maletas enfilamos por Lothian Road viendo lo bonito es el Waldorf Astoria Edinburgh, había que andar un poco para llegar a nuestro hotel y yo iba sin paraguas porque me molestaba. Cual fue nuestra sorpresa que a la altura del Usher Hall, una magnífica sala de conciertos, se puso a nevar, ya no sólo es que nos molestase la lluvia sino que los copos blancos caían sobre nosotros y nuestras maletas, no tuve más remedio que sacar mi paraguas, a Olga al principio le hizo mucha gracia y estaba hasta contenta, con el paso de los días ya no le hacía tanta ilusión sin duda. Cuando se te rompen los paraguas no mola nada.

Desde Lothian Road a mano derecha se llega a Lauriston Place que es donde estaba nuestro alojamiento. Para la elección de nuestro hotel lo tuvimos muy claro desde el principio, tendría que ser en la parte vieja de la ciudad y lo más cerca del Castillo y la Royal Mile, es lo más estratégico del centro de la parte antigua que uno puede estar. Edimburgo es una ciudad bastante cara, nosotros echamos el resto porque eran 5 días y no íbamos a ir a hoteles muy alejados del centro o a casas donde tienes el desayuno incluido, una opción que mucha gente contrata y que me han hablado muy bien de ella, además es una manera de practicar el idioma y tener contacto con gente autóctona. Más barata que ir a un hotel céntrico como hicimos nosotros.

Hicimos el check in en el Premier Inn, un hotel bastante básico, habitación pequeñita, había un armario que era bastante malo porque apenas se podía guardar ropa y nos dieron una habitación interior donde se veía un patio cutre, desde luego el alojamiento en Edimburgo es muy caro. Por lo menos la zona estaba bastante bien porque para bajar al Grassmarket eran unos 5-10 minutos andando. Por la ventana pequeña de la habitación mirábamos la nevada que ya iba remitiendo, yo puse cara de alivio. Un pequeño descanso y afrontaríamos nuestra primera noche en la ciudad. Pero eso ya será en la siguiente entrada.



Princes Street.



Waldorf Astoria.



Lothian Road. Cines Odeon.



Usher Hall.



Premier Inn City Center. Lauriston Place.



Habitación Premier Inn.

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sábado, 25 de octubre de 2014

AU2014. Seeya mates!

Y bueno como todas las historias interesantes, un buen principio debe terner un gran final. Han sido casi 3 años de aventuras, de de emociones, de descubrimientos y también, por qué no decirlo, de decepciones. La mayor de todas fue el no poder conseguir el visado de trabajo y la sensación de ser ciudadanos de segunda en el país-continente. Pero en fin prefiero quedarme con lo bueno y para celebrar la inminente partida, me permití el lujo de regalarme la entrada a uno de los mejores festivales en los que he estado, el Soundwave. Si os gusta el rock, metal y punk, no dudeis en acudir a la cita anual en algunas de las ciudades más imprtantes de Australia. Pues lo dicho, con mucha tristeza y con ganas de volver a ver a los nuestros nos decidimos a dejar Australia ¿tan fácil como eso? ¡Claro que no! Después de 3 años perdidos por la selva y la ciudad, no nos ibamos a volver tan campantes. La idea fue romper la hucha y largarnos a completar uno de los viajes más interesantes que se pueden realizar: el sudeste asiático. El reto fue viajar durante 60 días por Asia, gastandose en viajes lo mismo  que cuesta un billete Melbourne - Madrid ¿que como es eso posible? Continuad leyendo y lo sabreis. En este primer post del periplo, plantearé algunos de los preparativos y os mostraré como fue el viaje: 24.700 km en 2 meses. La ruta fue la siguiente: Melburne-Indonesia-Tahilandia-Camboya-Malasia-Singapur-Nepal-Turqia-España. La ruta la fuimos decidiendo dependiendo de los precios de los vuelos. Hay vuelos más baratas que otros. En la seccion de fotos podreis ver como se llevo a cabo el viaje. Sobre los preparativos, bueno la cosa fue más o menos como sigue. El viaje lo planteamos sacando solamente los billetes de avion y algun hotel donde llegaramos demasiado tarde. Esto, por regla general, fue lo mejor, pues nos permitió libertad de planificación 'in situ' y además, en Asia, es mucho más barato reservar en el momento que por anticipado en sitios tipo booking.com Por tanto lo primero fue comprar los billetes. Luego preparamos un checklist parecido al siguiente:
- Pedir super annuation
- Mover el dinero a España
- Anular transfer del piso
- Anular internet
- Anular electricidad
- Mandar maleta a España (con www.worldbaggage.com.au) ¡Ojo cuidado con esta compañía que la opción más barata no incluye gastos de audana y en España son carísimos!
- Sacar Billetes (www.skyscanner.com)
- Vender cosas por internet (Gumtree.com.au)
- Vacunas (TripleA:basicamente Hepatitis A y Fiebres Tifoideas, Tenanos y Hepatitis B)
- Cambiar dolares USA (dinero genérico de emergencia)
- Comprar cartera interior
- Reservar Hoteles
- Contratar Seguro (IATI, lo usamos bien usado y funcionó. Lentos, eso si, pero te solucionan las cosas: https://www.iatiseguros.com/)
- Comprar Botas
- Comprar Mochila
- Botiquin: Tiritas,Ibuprofeno,Antibioticos,Vendas.Esparadrapo,Antiacido
- Camara de fotos
- 6 fotos para los visados
- Documentación: DNI, Pasaporte
- Tarjetas de Crédito (2 como mínimo, por si las moscas. Nosotros la primera semana perdimos una en un cajero)

Bueno pues con esto empezamos a funcionar. A grosso modo los gastos iniciales se pueden desglosar de la siguiente manera:

Mandar maletas      165
Vacuna HA      110.22
Vacuna HB      18.48
Billete Indones   195.36
Billete Singapur  21.78
Billete Tailandia 115.5
Billete Camboya      42.24
Billete Malasia      50.82
Billete Nepal      74.58
Billete Turquia      253.44
Billete España      64.68
Seguro          205
Total:          1317 Euros

A esto habría que sumarle visados, comida, alojamiento y más historias que os iremos contando. Pero vamos id abriendo boca que en las próximas semanas comprobareis como se puede viajar por toda Asia en 2 meses y no morir en el intento (aunque casi)

RUTA DE VIAJE TAL Y COMO LO LLEVAMOS A CABO







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viernes, 31 de enero de 2014

AU2014. El cementerio de Kew.



Como no podía ser de otra manera, llego el momento de repasar uno de mis lugares favoritos allá donde voy. En efecto estoy hablando de los cementerios. En esta ocasión, uno de los mas bellos de Melbourne, es el cementerio de Kew, también llamado Boroondara Cemetery. Este cementerio sigue la tradición anglosajona de los camposantos, concretamente (como no podía ser de otra manera, estando en Victoria) el estilo victoriano esta presente en la mayor parte del lugar. Mezcla de nichos y tumbas centenarias, cabe destacar el área tropical donde las lapidas se mezclan con el bosque de arboles y palmeras. Una extraña convivencia que representa el equilibrio que forma la vida (en este caso la muerte) y la naturaleza. Lo recomiendo visitar en un día de lluvia. Los colores del mármol grisáceo, se potencian cuando las nubes cubren el cielo, formando un paisaje sin igual, que provoca relajación y melancolía.

A destacar un impresionante mausoleo llamado the Springthorpe Memorial. Esta es la “joya de la corona” del cementerio. Erigido en 1901 por el doctor John Springthorpe, mi amiga Rose me recomendó encarecidamente su visita. No tan solo por la belleza arquitectónica que desprende, sino por la historia de dicha construcción. John Springthorpe, estaba muy enamorado de su esposa Annie. Desgraciadamente ella murió dando a luz. John nunca superó esta perdida y decidió “regalarle” lo que no pudo darle en vida. Invirtió todos sus ahorros en diseñar y construir un monumento funerario en su honor. El encargado del proyecto fue Harold Desbrowe Annear. El resultado fue un extravagante y sobrio mausoleo, conocido como el Taj Mahal de Melbourne. La escultura principal es impresionante, con dos ángeles esculpidos en mármol respetando el mínimo detalle. Desprenden paz y sosiego desde su grisácea composición. Un tragaluz rojo, proyecta una luz cálida en el conjunto central. El lugar esta encerrado en un panteón estilo griego, con varias columnas de mármol negro. En definitiva una obra maestra de obligada visita para los que disfruten de la estética y de la espiritualidad de los cementerios.

Vision lateral del Mausoleo

La zona nueva del cementerio

El panteon que rodea la tumba

Panoramica del Cementerio

Viejas tumbas en el bosque

Mas tumbas entre los arboles


Diferentes tomas del Mausoleo:










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sábado, 28 de diciembre de 2013

AU2013. Navidades en Melbourne.


Bueno y ahora en estas fechas tan señaladas, como diría nuestro monarca, voy a hablar de como se lo montan aquí los Melburnianos a la hora de celebrar la Navidad. Como buque insignia del país, Melbourne no podía ser menos y decora la ciudad por todo lo alto. Al menos 20 de los edificios mas emblemáticos son adornados para la ocasión utilizando luces y material navideño. Por supuesto con motivos puramente anglosajones en la mayoría de las situaciones: árboles de navidad y Papa Noel por todos lados. Es posible encontrar algún pequeño Belén, pero no es tarea fácil. Para los Australianos, la Navidad solo tiene un día grande: el 25. Ellos se reunen a comer, con amigos y familiares. La nochebuena no tiene un siginificado especial y el año nuevo se disfruta como una noche más, en alguna fiesta que empieza antes de las 12. Ahhh y no olvidemos el segundo (o primer, según se mire) día grande: el 26, boxing day, llamado así porque es cuando los niños abren los regalos. Coincide con el inicio de las rebajas y suele durar una semana. Aunque los chollos (que no son tanto) los encuentras el propio 26 si madrugas un poco.
A continuación muestro algunas instantaneas que he sacado a lo largo de las fiestas. Especialmente estremecedora fue la exposición 'regalos nunca entregados' donde se mostraban algunos de los regalos de navidad que nunca fueron entregados a sus destinatarios debido a que fallecieron en accidente de tráfico. Impactante manera de alertar contra el peligro de los coches durante la Navidad.



 El teatro real, listo para regalar
Muestra de regalos nunca entregados al aire libre

Curioso árbol de Navidad en Melbourne Central
 Por la noche, los laser iluminan las fachadas
 A falta de belenes, estaciones de chocolate
 La plaza en forma de galleta y azucar
 ¡¡Al fin un belén con reyes y todo!! (aunuqe es de cartón)
El árbol de Navidad oficial de la ciudad


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lunes, 16 de diciembre de 2013

AU2013. Philip Island, parte 2

En efecto amigos, hoy voy a comentar la otra ruta posible que se puede hacer en Philip Island. La verdad es que esta isla, sin ser nada del otro mundo, ofrece un montón de actividades para conocer en primera persona alguna de las especies animales autóctonas del país. En este caso, cogiendo la ruta norte en dirección a Cowes, es posible visitar el Malu Koala Park. Este parque posee gran cantidad de animales en semi-libertad. Por supuesto es posible ver canguros, koalas, emus, demonios de Tasmania y ¡hasta dingos! Una gran idea para los que no tengan mucho tiempo para viajar por Australia. Después fuimos a Churchill Island para comprobar como funciona la industria agraria de este país. En una granja típica, podemos ver como se esquila una de las famosas ovejas merinas australes, ordeñar una vaca y ver de cerca animales típicos de estas granjas (que tan diferentes son de las Europeas) Despues de esta interesante experiencia, de nuevo se puede ir a la bahía, a los Nobbles para contemplar la impresionante vista del Mar de Tasmania rompiendo contra el continente. Un paraje sin igual que no me canso de visitar. Como colofón, los Pingüinos que tanta fama dan al lugar. Sin más comentarios, os dejo un reportaje fotográfico del viaje.

Aqui tenemos un EMU

 Los Koalas que no falten

Unos Dingos muy Tranquilos

Bonitas aves de cuyo nombre no puedo acordarme

Un Wombat, mis preferidos

Preciosa foto del Canguro con su cria

El ave más rara del mundo??

El demonio de Tasmania.Pura tranquilidad

Un caballo con flequillo

Las gallinas rechonchas

Un pavo real nos saluda

El rey del corral

Toma ya, que huevos tengo!

Menudo bicho ¿eh?

La bahia al atardecer

El mar de tasmania rompiendo contra las rocas


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