lunes, 5 de enero de 2015

Angus, Lochs, Whisky and pints. Thanks Edinburgh. Día 5.

El Miércoles 20 de Marzo era nuestro último día completo por Edimburgo y ya habíamos hecho casi todos los planes que teníamos por allí, una vez realizada la excursión a las Highlands, solo nos quedaba una visita más pendiente que iba a ser tranquilamente por la tarde, primero amanecimos bastante tarde después de la paliza del día anterior y planteamos este día como un día de relax y haciendo planes como cualquier escocés que viviese en la capital.

Para empezar nos dimos un paseo por Princes Street para ir de compras y llevar algunos recuerdos a España, no me compré un kilt, eran un poco caros y eso no me lo iba a poner, así que no tenía mucho sentido su adquisición. Primero pasamos a una de las tiendas de la cadena HMV, muy famosas en todo el Reino Unido que venden música, películas y algo de literatura también musical. Estaban de saldos porque iban a cerrar la tienda y había bastantes liquidaciones, curiosamente no me compré nada porque no encontraba material interesante y Olga sí que compró porque había buenos precios, se pilló una de las temporadas de The Big Bang Theory por ejemplo. Luego también estuvimos en una de las tiendas de souvenirs escoceses que hay en Princes Street, recuerdo el sitio porque una de las dependientas de la tienda era una chica joven de Sevilla que hablamos con ella un rato, al igual que el día anterior, seguíamos encontrando más gente española joven trabajando por allí.

Las compras las acabamos rápido, yo no tenía pensado comprar nada y lo único sería gastarme mis últimas libras del viaje en una botella de whisky que la compraría en el aeropuerto. Olga ya tampoco necesitaba más porque mientras yo estuve The Scotch Whisky Experience ya había estado de compras por esta calle. Así que nos fuimos a George Street a buscar el Angus Aberdeen que la noche anterior no había podido degustar. Para ello, entramos al restaurante Alexander Graham Bell que es un restaurante de la misma franquicia que el restaurante The Standing Order que habíamos estado la noche anterior, en ese lugar había nacido el inventor del teléfono Alexander Graham Bell y allí es donde iba a degustar esa deliciosa carne escocesa de vacuno. Estaba muy rica y luego ya he visto en Madrid que también la venden, yo la recomiendo porque es muy sabrosa. Olga no se animó por el Angus, aunque lo probó, y ella se pidió una hamburguesa de pollo.

Para tomar el té como auténticos británicos en la misma calle George Street nos fuimos al impresionante restaurante The Dome, que chulada de sitio, os recomiendo ver las fotos que he puesto del lugar. Muy grande, espacioso y de mucha elegancia. Así da gusto tomar el té sin duda, en este lugar haríamos tiempo hasta que nos fuésemos a la Royal Mile a la visita que teníamos programada. Nos tomamos el té no sin echarnos un montón de risas. En una mesa muy cercana a nosotros estaban sentadas una abuela muy mayor y una chica joven que supusimos que sería su nieta. Pidieron esas bandejas de pasteles de varios pisos para merendar, que había un montón. Se pusieron a comer las dos pasteles y eso era un no parar. Olga ya estaba hasta intrigada si se iban a comer todos los pisos de la bandeja que les habían puesto, de hecho ya hasta se estaba olvidando de la hora que nos teníamos que ir a nuestra visita. No nos dio tiempo a saber si la yaya y su nieta se acabaron los pasteles, pero al salir del lugar no parábamos de reírnos, que manera de comer pasteles. Aunque he de decir que tenían muy buena pinta.

Subimos la cuesta de The Mound para acceder de nuevo a la Old Town. Nuestra visita era al The Real Mary King's Close, una ciudad subterránea en la Royal Mile que te enseñan y que es un entramado de callejones que representa como se vivía hace siglos en Edimburgo, además te lo enseñan unos actores vestidos de época, totalmente una turistada. Nuestra guía era una chica de Madrid que se llama Paula, de nuevo, otra persona joven española trabajando en Escocia. Te cuentan varias historias de la Royal Mile, una calle donde en el siglo XIII ya vivían alrededor de 80000 personas, en el primer piso siempre vivía la nobleza porque en esa época no había ascensores obviamente, había asesinatos, ajustes de cuentas y la falta de higiene traía como consecuencias pues epidemias de peste bubónica y muerte. Recuerdo que nos contaron una historia así un poco fantasmagórica sobre una niña que estaba triste porque no sabía donde se encontraba su familia y había perdido su muñeca. La verdad es que fue un poco decepcionante porque era un poco estafa pagar casi 13 pounds por ver unos callejones subterráneos y donde no olía muy bien que digamos. Pero bueno, por verlo una vez pues tiene su gracia.

Ya habíamos hecho todas nuestras excursiones de este viaje, así que ahora teníamos tiempo libre para dar un paseo, hacía un poco de frío pero no era precisamente lo que habíamos pasado los días anteriores. Así que nos fuimos a investigar los edificios universitarios y colegios más prestigiosos de Edimburgo. En esta universidad estudió el Príncipe Willian su carrera de Geografía. Andando por la calle Bank Street que pasamos de nuevo por la cafetería Elephant House, pronto llegamos a la plaza Teviot Place donde había mucha gente joven montando en monopatín y vimos el bonito edificio de Teviot Row House, una residencia de estudiantes muy chula y con acceso gratuito donde nos dimos una vuelta para ver el ambiente universitario.

Luego ya buscamos el colegio en que JK Rowling se había inspirado para idear Hogwarts en la saga de libros del mago Harry Potter. Ese colegio es el George Heriot's School, este era el edificio que la autora de Harry Potter veía desde la ventana de la cafetería Elephant House y que le inspiró. No me extraña, es un edificio muy antiguo que data de 1628 y más que un colegio parece una fortaleza. Hicimos las fotos pertinentes de rigor que ya salieron bastante mal porque estaba anocheciendo sobre la ciudad. Nuestro hotel estaba muy cerca de este colegio pero era una ruta que nunca habíamos hecho, siempre nos íbamos por la cuesta de Victoria Street y Grassmarket.

La jornada diurna ya había terminado y nos fuimos al hotel para una ducha y cambiarnos porque teníamos reserva para uno de los restaurantes más distinguidos de la ciudad y que sería el colofón final a nuestro viaje. Sobre las 21:30 teníamos mesa en el jardín del restaurante The Witchery, un sitio muy especial al lado del Castillo de Edimburgo, allí acuden las celebreties cuando visitan Edimburgo como la modelo Kate Moss. La reserva la hicimos por la web desde España antes de viajar y elegí el jardín que hay techado en el restaurante, me parecía más bonito que la parte de arriba del restaurante que es más victoriana. El lugar es espectacular y con la luz muy tenue se crea un ambiente misterioso a la vez que bastante romántico. En la web del sitio podéis ver algunas fotos y más abajo también he dejado algunas más para que lo veías.

Por ir de finos, nos ocurrió una cosa que nunca nos había pasado y es que cuando nos dieron la carta no sabíamos lo que ponía, no la entendíamos y al final pedimos dentro de lo que había en el menú a ciegas, no sabíamos lo que nos iban a poner de comer. Verdaderamente todo estaba muy rico, a mi de primero me pedí una cosa que se llamaba Fantasía de Jerusalén, a día de hoy todavía no se que comí, era una sopa blanca que sabía bien. De segundo pedí carne y también estaba muy buena. Olga se pidió algo con queso de cabra y todo era muy confuso. Nos tomamos la situación con humor y brindamos por un gran viaje que estaba tocando a su fin.

Había que despedirse de la ciudad con una última pinta y llegamos muy justos porque ya pronto se cerraban los pubs. En Grassmarket probamos en el pub más antiguo de la ciudad que es The White Hart Inn. Nos pusieron nuestra última pinta antes del toque de campana de medianoche que indicaba que ya no se iba a servir más. De nuevo brindamos y ya nos fuimos a descansar, había que hacer la maleta que al día siguiente nos esperaba el vuelo de vuelta, ya no nos quedaba prácticamente nada para volver de esas extrañas vacaciones que nos estábamos haciendo en Marzo. En la siguiente entrada se acaba el viaje.



George Street.



Alexander Graham Bell.



Alexander Graham Bell.



Angus Aberdeen.



The Dome.



The Dome.



The Dome.



Catedral St Giles.



Corazón de Edimburgo en la Royal Mile.



High Street en la Royal, al lado del Mary King's Close.



Entrada al Mary King's Close.



Mary King's Close.



En el Mary King's Close con mi penny de la suerte.



Mary King's Close.



City Chambers. Ayuntamiento de Edimburgo.



City Chambers. Pequeño paseo de la fama.



Universidad de Edimburgo.



Teviot Row House. Universidad de Edimburgo.



George Heriot College.



The Witchery.



The Witchery.



The White Hart Inn.

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sábado, 3 de enero de 2015

Highlands and Lochs. Thanks Scotland. Día 4.

El Martes 19 de Marzo, día de mi santo y día del padre nos levantamos muy muy temprano, aún era de noche por supuesto y todo estaba nevado del tiempo que había hecho. Serían las 6:15 más o menos porque a las 7:30 teníamos que estar en la puerta de la agencia para que nos recogieran con una furgoneta para la excursión a las Highlands, no era mucho paseo pero con lo resbaladizo que estaba el suelo había que ir con mucho cuidado y despacito, además la ventisca seguía y era todo un poema ir por la cuesta de Victoria Street con los paraguas abiertos y puestos delante de uno para que no se troncharan.

Llegamos sobre las 7:15 a Old Fishmarket Close que es el callejón de la Royal Mile donde se encuentra Viajar por Escocia, una agencia de viajes de tours por Escocia en español que como dije en la anterior entrada recomiendo. Son gente joven que han montado el negocio, chicos y chicas expatriados que se buscan la vida en otros países. Este fue uno de los aspectos con los que me quedé en este viaje, vimos una cantidad muy grande de españoles jóvenes trabajando por allí, sin apenas saber el idioma, buscándose la vida. De hecho vimos mucha más gente española trabajando allí que estando de viaje, sinceramente muy preocupante y que supongo que se habrá atenuado aún más porque la crisis económica sigue y no hay oportunidades para los que empiezan.

A los cinco minutos llegaron nuestros acompañantes en la excursión, un matrimonio mayor con sus 2 hijos, uno de ellos es que vive en Inglaterra y habían ido a verlo y estaban de turismo por Escocia, en total íbamos a ser 6 personas más el chaval que nos llevó por las Highlands, recuerdo que era un chico gallego que creo que se llamaba Pablo y era seguidor del Celta de Vigo, aunque yo soy muy malo para los nombres masculinos, no me quedo con ellos. Salimos incluso antes de las 7:30 porque ya estábamos todo el mundo allí y con el frío que hacía, era un favor meterse en la furgoneta y poner la calefacción.

Nuestro guía Pablo nos comentó que llevaba unos 8 meses viviendo en Edimburgo porque en España trabajaba en Correos y lo habían despedido, entonces como estaba su novia aquí pues se vino y encontró este trabajo, a él le gustaba mucho conducir y entonces le venía bien. Nos dijo también que era la primera vez que veía nevar en Edimburgo porque si bien suele hacer frío en esta ciudad (incluso en verano) tampoco es que suela nevar, no se llega a ese punto. Ya salíamos de la ciudad y veíamos la puerta del zoo de la ciudad, el estadio de Murrayfield donde juega la selección escocesa de rugby y la ciudad financiera del RBS (Royal Bank of Scotland).

En la excursión, el guía se lo curra un montón porque además de ir conduciendo, te va contando historias por los sitios que vamos pasando, se genera una charla muy interesante sobre lo que vamos viendo y sobre la historia de Escocia, además también llevaba músicas escocesas para ponerte en ambiente. Pablo nos contaba en primer lugar la historia de Willian Wallace porque pasamos muy cerca de Stirling, voy dejando enlaces de personajes y sitios porque si explico todo en la entrada esta, me sale un churro importante porque para las Highlands hay muchas historias. De Willian Wallace (Braveheart) nos contó que la gente en Escocia con la película tenía sentimientos encontrados porque la historia no fue como se cuenta en la adaptación de Mel Gibson, pero es verdad que a partir del éxito comercial, han conseguido que venga mucho turismo a la zona.

El siguiente paso fue Callander que hicimos una pequeña parada a las afueras para tomar un café y ver las típicas vacas de las Highlands, allí hay muchas vacas y ovejas y tienen un aspecto peculiar como podéis ver en las fotos que pongo más abajo, es como en Islandia con los caballos que tienen una raza única allí. Después del desayuno y fotos pertinentes pues seguimos con nuestro viaje, había que llegar hasta el Lago Ness que estaba bastante lejos.

Reempredimos la marcha y Pablo nos hablaba acerca de los diferentes clanes familiares que luchaban en las Highlands por el poder de la tierra, una tierra donde los romanos llegaron a las puertas pero que no pudieron pasar porque no derrotaban a los primeros bárbaros que poblaban Escocia y que además era una tierra nada fértil que no les traían más que problemas. Algunos de los escenarios de estas luchas de clanes eran los picos de Glencoe y Ben Nevis que es el punto más alto del Reino Unido. En Glencoe hay una formación que se llama Three Sisters el mismo nombre que el garito donde habíamos estando escuchando a Primal Scream la noche del Sábado.

Paramos a hacer unas fotos a las montañas, era un paisaje precioso. Me acuerdo que le comenté a Pablo que en la cola de embarque a Barajas estaba una chica española que salió en el programa 'Españoles por el mundo', también él se acordaba de esa chica y nos dijo a Olga y a mí que no le tenían mucho aprecio los españoles que estaban en Edimburgo porque salió en el programa diciendo que en Escocia hay muchas ayudas sociales y que era un chollo vivir allí, cosa que sentó fatal entre los residentes españoles, les caía muy mal y de hecho la chica ya no vive allí.

Íbamos avanzando por nuestro periplo y ya divisábamos los primeros pueblos de las Highlands con lagos, el primero por el que pasamos fue Fort Willian, un pueblo muy bonito donde nos comentó Pablo que algunos famosos escoceses tenían casa allí, en este pueblo está el Loch Linnhe, que es el Loch más grande de Escocia, a partir ya diré Loch en vez de Lake, porque Loch es lago en gaélico, un idioma que tiende a desaparecer y que se habla en esa zona de Escocia. Ya nos acercábamos a Fort Augustus que es el pueblo donde está el Loch Ness.

Pablo nos indicó donde podíamos comer en el pueblo antes de dar un paseo en barco por el Loch, había que apuntarse para el paseo en barco y fuimos Olga, la madre del matrimonio, uno de sus hijos y yo, el padre y el otro hijo se iban a dar una vuelta por Fort Augustus. Milagrosamente salimos de Edimburgo nevando y estando más al norte hacía Sol, mucho frío pero con Sol, así que podíamos darnos un paseo por el barquito viendo el Loch y a ver si encontrábamos al monstruo Nessie. Lo más sorprendente del Lago Ness es el color de sus aguas, son muy oscuras, parece cerveza Guiness en vez de agua. Un paseo tranquilo con mucho frío y Olga cazó el monstruo como podéis observar en las fotos :)

Ya nos quedaba la vuelta a Edimburgo que eso iba a ser más rollo pero había que hacerlo, hicimos un par de paradas porque eran muchos kilómetros, una fue en un paraje al soldado desconocido, un sitio que a Pablo no le gustaba mucho pero se paró por curiosidad y por descansar un poco, la siguiente parada la hicimos en un pueblecito de la región de Perth donde tomamos algo en el pub del pueblo, se llamaba el Old Windmill que en castellano es el Molino Viejo. Por último ya antes de que se hiciese de noche paramos en un salto natural de agua en un bosque, muy bonito y donde nos hicimos una foto con Pablo. También la podéis ver.

Una vez que cayó la noche ya hicimos el viaje del tirón, vimos el bonito puente de Forth Road Bridge iluminado a la entrada de Edimburgo, es precioso. Sobre las 20:15 llegamos al punto de partida que era en Old Fishmarket Close, allí nos despedimos de Pablo que iba a lavar un poco la furgoneta, nuestro agradecimiento desde aquí al guía, pasamos un día inolvidable.

Pensamos irnos directos a cenar y para ello hicimos un plan que comentamos durante esta excursión, irnos a la calle George Street en New Town y comer un apetitoso filete Angus Aberdeen, ese plan le encantó al padre del matrimonio que iba con nosotros, la excursión le daba un poco igual pero lo de la carnaza eso sí que le moló. En vez de ir al hotel y dar toda la vuelta, pues desde la Royal Mile y bajando la cuesta de The Mound se llega enseguida a New Town.

La calle George Street, que es paralela a Rose Street que es donde cenamos el Sábado por la noche, es de las más famosas de la ciudad, es donde se ubicaban anteriormente los grandes bancos escoceses y esos edificios ahora son restaurantes muy famosos y que son a muy buen precio porque son de una franquicia. Para esta noche elegimos el The Standing Order, un edificio super grande y muy bonito, cual fue nuestra sorpresa que nuestros acompañantes de la excursión del día también estaban por allí pidiendo. En el lugar incluso puedes ver la cámara acorazada del antiguo banco (os recomiendo ver las fotos). No hubo suerte con el Angus Aberdeen porque ya no quedaba y al final la cena fue un Club Sandwich para Olga y para mi un Rump Steak, al día siguiente probaríamos las delicias de Aberdeen, que es una ciudad al norte de Escocia, cuyo club es donde empezó Alex Ferguson a entrenar cuando era joven, ya que el ex entrenador de ManU es de allí.

Estábamos muy cansados de todo el trajín pero estábamos al lado de un buen garito que llevaba apuntado, Olga se animó al plan que le proponía, era temprano aún, no nevaba y el tiempo había mejorado bastante. Así que nos fuimos para West Register Street, no sin antes perdernos un poco, y al lado del Café Royal pasamos a The Voodoo Rooms, sin duda el garito más elegante y pijo que estuvimos en Edimburgo, es un sitio precioso donde merece la pena tomarse una copa, yo si pudiese lo compraría el lugar. Allí brindamos con un copazo a pesar del cansancio y nos echamos unas risas. La noche ya no daba para más. Llevábamos más de 14 horas por ahí dando vueltas y nos volvimos a casa andando, por fin ni llovía ni nevaba. La Luna estaba sobre la ciudad, por fin la veíamos en la cuesta de The Mound, que bien íbamos a descansar esa noche recordando un día bastante especial, fue una gran celebración de mi santo, aunque eso no se celebre. Al día siguiente nos quedaban las compras y unas visitas más, pero eso ya será en la siguiente entrada.



Estadio de Murrayfield. Saliendo de Edimburgo.



Saliendo de Edimburgo, la gran nevada.



Callander. Vacas de las Highlands.



Highlands. A la altura de Stirling.



Highlands. Ferrocarril.



Glencoe.



Ben Nevis.



Fort William.



Highlands. Lagos.



Fort Augustus. Donde está el Lago Ness.



Bienvenidos al Lago Ness. Vamos a buscar al monstruo.



Embarcados. Buscando a Nessie.



Agua oscura como la cerveza Guiness. Ya casi tenemos al monstruo cazado.



Ya lo ha cazado Olga. Ahí lo tenéis.



Presa de Fort Augustus.



Pueblo Highlands.



Monumento al soldado desconocido.



Con nuestro guía de Viajar por Escocia. Highlands. Salto de agua.



Región de Perth.



Pueblo de las Highlands cerca de Perth.



Forth Road Bridge.



The Standing Order.



The Standing Order. Olga asaltando la banca.



The Voodoo Rooms.



The Voodoo Rooms.

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viernes, 2 de enero de 2015

Angus, Lochs, Whisky and pints. Thanks Edinburgh. Día 3.

El Lunes 18 de Marzo difícilmente va a ser un día que vayamos a olvidar Olga y yo, no porque pasaran cosas especiales o estuviésemos en eventos inolvidables, fue el día que pasamos una gran nevada y ventisca sobre la capital de Escocia, nunca en un viaje nos había pasado una cosa así. Aún así pudimos hacer algunas visitas y cosillas.

No amanecimos muy tarde porque la noche de San Patricio no fue hasta muy en la madrugada, fue en Domingo y los pubs cerraban temprano. Así que pensamos en ir al Castillo para verlo, es el icono de la ciudad y bajando por Grassmarket y subiendo Victoria Street enseguida se llega al lugar, ya por el paseo Ramsay (Ramsay Lane) caían los primeros copos de nieve, veíamos el restaurante The Witchery que visitaríamos otro día y el edificio de The Scotch Whisky Experience que también lo vería ese día. La nieve no nos impidió pagar la entrada para ver la fortaleza, no nos íbamos a ir de Edimburgo sin ver su monumento principal.

La visita merece la pena porque está bien ver un castillo tan histórico, pero como le decía a Olga, te vas a Belmonte y ves lo mismo. Hicimos la turistada pasando bastante frío, aunque no deja de tener su puntito ver la fortaleza mientras estaba nevando, le da como un tono épico a la cosa, por supuesto no cogimos ni guía ni nada, no estaba la cosa para andar parándose a escuchar historias en inglés. Dejo el enlace de la wikipedia en español para quien quiera conocer más sobre la historia de este lugar y más abajo podéis ver las fotos del impresionante Castillo de Edimburgo.

Una vez visto el Castillo visitamos un centro cultural muy cerca que se llama The Hub, un edificio es muy bonito y por dentro había varias exposiciones, es una de las sedes del Festival de Edimburgo que se celebra en Agosto. Se estaba haciendo la hora de comer que era Lunes y en Escocia comen temprano, así que con nuestros paraguas desplegados y bien abrigados fuimos por la Royal Mile buscando algún buen restaurante y viendo las tiendas de kilts escoceses como buenamente podíamos. El restaurante escogido fue Royal McGregor, en plena Royal Mile y como estábamos helados en el menú venía que había sopa de tomate, así que lo pedimos, estaba buena y nos entonó un poco el cuerpo, de segundo pues una buena hamburguesa casera con una pinta de cerveza en un sitio donde se estaba calentito.

Después de comer fuimos a Old Fishmarket Close que es un callejón de la Royal Mile, resulta que al día siguiente teníamos la excursión a las Highlands y al lago Ness contratada, pero con este tiempo que hacía ya no sabíamos si la excursión se iba a realizar o no. En Old Fishmarket Close se encuentra la sede Viajar por Escocia, un negocio de tours por Escocia en español, una web y un lugar que recomiendo porque se lo curran muy bien, en la siguiente entrada explicaré más detalles sobre este sitio. Como era la hora de comer, la central se encontraba cerrada y no pudimos preguntar en ese momento.

El mal tiempo seguía y a mi me apetecía hacer algo relacionado con el whisky pero a Olga no le gusta nada ese licor. Fuimos hasta la puerta de The Scotch Whisky Experience a ver a que hora había tours, hubo suerte y en 15 minutos empezaba uno, como se podía hacer en español con unos cascos pues me decidí a hacerlo solo, así Olga se ahorraba el rollo de algo que no le interesaba, ella mientras tanto se fue de compras por Princes Street, me acuerdo que se compró un paraguas que se le había roto el que tenía.

The Scotch Whisky Experience es una experiencia recomendable para novatos del whisky, de hecho al principio te echas unas risas porque te montan en un barril gigante donde vas sentado por unos raíles y te cuentan un poco la historia del whisky y la elaboración del licor, es una turistada total, pero bueno, para quien no tiene conocimientos sobre el whisky (donde me incluyo yo) pues es hasta recomendable. Luego pasas a una sala donde se hace una cata. Todo está perfectamente pensado, tienes un copa y al lado un círculo de colores, eliges el color que tu quieres poniendo la copa sobre él, cada color tiene una zona asignada, así que de esa zona es donde probarás el whisky que has elegido.

Hay cuatro zonas para los diferentes whiskies escoceses, lo más conocidos son los de la zona de las Highlands donde se produce por ejemplo el Glencoe. Luego tenemos la zona de las Lowlands que es la zona de Edimburgo y alrededores, son whiskies más baratos porque muchos son mezclados (blended), al contrario de los single malt que son whiskies puros, no se mezclan con otros. Las otras dos zonas son más exóticas Speyside al noroeste de Escocia donde hay gran número de destilerías de whiskies single malt e Islay donde se produce uno de los whiskies más apreciados que es el Jura. Cada uno con sus matices y detalles. Creo recordar que elegí la zona de Speyside que eran de olores más afrutados. Una vez terminada la cata te pasan a otra sala llena de botellas de whisky, algunas muy antiguas, una chulada de sitio que podéis observar en algunas fotos que he colgado en la entrada.

Por último te pasan a la zona de tienda para animarte a comprar algún licor, no pille nada, pero con los conocimientos adquiridos, luego en el aeropuerto antes de volver a España, pude comprar un whisky de calidad media a un buen precio. Olga me esperaba a la salida con una sonrisa y nos fuimos de nuevo por la Royal Mile en nuestro segundo intento por el Old Fishmarket Close a ver si estaba abierta la agencia de Viajar por Escocia, esta vez sí estaba abierta y nos aseguraron que la excursión del día siguiente se iba a realizar, que si tuvieran que cancelar excursiones por el mal tiempo iban a ganar poco dinero nos dijeron.

La nevada que llevaba durante todo el día se estaba poniendo más dura y la cosa empezó a derivar también en ventisca, así que decidimos irnos para el hotel, fue muy curiosa la escena al pasar Grassmarket porque es que no había nadie por la calle. Desde la ventana del hotel observábamos un espectáculo que nunca había observado en mi vida, todo estaba hasta arriba de nieve, los coches del aparcamiento también y el ruido de la ventisca daba hasta miedo. Así durante unas horas que ya no sabíamos que hacer para irnos a cenar.

Con un poco de valor porque estaba el suelo un poco resbaladizo sobre las 20:30 nos fuimos a cenar cerca del hotel, estaba cayendo la de Dios y por eso nos fuimos donde más cerca de nuestro alojamiento. Ni siquiera llegamos a Grassmarket, en West Port estaba abierto el pub WJ Christie and Sons, un sitio que tenía muy buena pinta. Un pub auténtico, una casita que por dentro todo es de madera y es grande y espacioso. Como os podéis imaginar estábamos muy pocos ese día de ventisca. Pedimos nuestra cena y mientras esperábamos, recuerdo que estaban poniendo en la tele partidos de fútbol inglés pero no de Premier, sino de categorías bastante más inferiores.

Olga pidió Fish and Chips con una ración de Haggis que es una cosa muy típica escocesa, es como la morcilla aquí en España, de hecho el sabor es parecido. Yo me pedí un Steak Pie que es un pastel de carne, muy chulo, lo pinchabas y era humeante, de sabor bastante rico. Nos bebimos un par de pintas mientras veíamos el fútbol y por la ventana del pub como nevaba y sonaba el viento. De allí directamente nos fuimos al hotel, nos tocaba levantarnos a las 6 de la mañana para nuestra excursión a las Highlands y al lago Ness, a ver como amanecía el día, menos mal que Olga fue previsora y compró ropa de abrigo, bien que la necesitamos, pero eso ya lo contaré en la siguiente entrada, con el ruido del viento y viendo la nieve caer sobre Edimburgo nos dormimos esa noche.



Restaurante The Witchery. Llegando al Castillo de Edimburgo.



Ramsay Lane. En honor a mi héroe el Chef Gordon Ramsey que es escocés :)



Edinburgh Castle.



Old Town.



Edinburgh Castle.



Entrada al Castillo de Edimburgo.



Dentro del Castillo.



Edinburgh Castle.



Edinburgh Castle.



Edinburgh Castle.



The Hub.



High Street. Royal Mile.



Royal McGregor. Royal Mile.



Royal McGregor. Royal Mile.



The Scotch Whisky Experience.



Mi vaso de cata en The Scotch Whisky Experience.



The Scotch Whisky Experience.



The Scotch Whisky Experience.



The Scotch Whisky Experience. Whisky de las Highlands.



Vistas de Edimburgo desde The Scotch Whisky Experience.



WJ Christie And Sons.

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