domingo, 8 de enero de 2012

Tak Kobenhavn (Día 8). Regreso.

El martes 31 de Agosto era nuestro último día en Kobenhavn, por lo menos el día había amanecido más despejado pero incluso hacía frío, una despedida con luz pero fría, un poco a la manera de ser danesa, una gente amable, un poco loca pero también fríos con sus reglas tan cuadriculadas. Nuestro vuelo salía a las 15:40 horas con Iberia, así que nos daría tiempo de despedirnos de la ciudad con una última vuelta por el centro. Hicimos el check out en el Phoenix, un hotel que nos encantó y que sin duda lo recomiendo y no me importaría repetir en él. En recepción dejamos las maletas para que no nos molestasen en nuestro paseo matinal.

Fuimos al museo de correos que está en Kobmagergade, un palacete nobiliario muy chulo que tiene la peculiaridad de que puedes subir a su azotea y admirar las vistas de la ciudad, por ese motivo fue nuestra visita, en el Post og Tele Museum nos subimos en ascensor a ver por última vez la ciudad, esta vez desde un punto de vista diferente, desde las alturas, ya que no habíamos subido a Vor Frelsers Kirke en Christianshavn pues lo hacíamos desde esta bonita azotea al lado de la calle Stroget. Nos quedamos allí a desayunar, que teníamos tiempo de sobra e hicimos algunas fotos que luego más abajo veréis en la entrada. A mediodía la gente ya empezaba con su almuerzo y algunos oficinistas paraban para tomar algo ligero y reincorporarse rápido a su puesto para salir antes, eso no quiere decir que no estuviesen relajados y charlando tranquilamente en la azotea.

Volvimos al Phoenix a por las maletas para hacer nuestro viaje en metro hacía el aeropuerto de Kastrup. Fue nuestro paseo final hasta Kongens Nytorv para coger la M2 del metro sin conductores hasta Lufthavnen, un trayecto de unos 20-25 minutos muy cómodo, es imposible que en Copenhague pierdas un avión si vas en transporte público. Con Iberia facturamos y fuimos a comer donde el verano pasado pasamos en la escala del vuelo de Helsinki a Madrid, tenía una cuenta pendiente con ese restaurante porque la anterior vez no había estado a gusto allí. Esta vez fue diferente y con gran alegría por los buenos momentos pasados durante el viaje, embarcamos puntualmente a nuestra hora, es curioso que en un aeropuerto como el de Copenhague, un aeropuerto de gran tráfico aéreo, nunca haya retrasos, igual que el de Madrid-Barajas, menuda diferencia.

A las 19:00 estábamos de nuevo en Madrid, un agobio y sofoco te recorre el cuerpo cuando vuelves de nuevo a casa siendo Agosto, mucho calor y a guardar rápidamente la chaqueta de cuero en la maleta. Las vacaciones llegaban a su fin y el mes de Septiembre ahí estaba, un mes que ni a mi ni a Los Enemigos nos gusta nada. Fueron unas grandes vacaciones donde me dejó algo decepcionado la manera de ser de los daneses, se nota que son más continentales y muy parecidos a sus vecinos alemanes. De entre los países escandinavos, Dinamarca ha sido el que menos me ha marcado, Islandia tiene una naturaleza impresionante y son muy raros, Finlandia me encantó la manera de ser de sus gentes y su amor por la cultura, en Suecia con mi primera experiencia en Malmö fue muy divertida y en Copenhague lo pasamos muy bien, eran amables pero muy reacios al cambio, a la improvisación y sin duda los más ruidosos y busca problemas con el alcohol, todos los países nórdicos tienen problemas con el alcohol debido a la falta de luz en el invierno pero es en Dinamarca donde el problema se ve más, en Helsinki se emborrachaban pero no había gritos ni escándalos mayores. Aún así es un destino que repetiría y que recomiendo, un lugar de Dinamarca que hace años llevo pensando en ir es Skagen, al norte del país, son de los mejores atardeceres de Escandinavia. En mi lista de preferencia para viajar todavía me quedan bastante destinos por esas latitudes como Estocolmo, Oslo o Islas Feroe, así completaría mi periplo nórdico, una cultura que no dejará de sorprenderme favorablemente.

Una vez más y como siempre hago en mi última entrada del viaje y no va a ser una excepción, darle las gracias de nuevo a Olga por la gran compañía que me brindó durante esta semana juntos por Copenhague, espero que haya muchos más viajes con ella y sean por lo menos iguales o mejores que este. Ha sido este nuestro último gran viaje juntos por la crisis, pero esperemos que pronto haya muchos más y sean tan buenos como este de Copenhague o el anterior a Helsinki.

Por último quería brindar este destino a tres cineastas daneses que me han hecho pasar muy buenos ratos viendo sus películas, Lars Von Trier, Thomas Vinterberg y Susanne Bier, curiosamente los tres nacidos en Kobenhavn. Quiero hacer hincapie en el gran auge del cine danés y las magníficas películas que hacen. El más conocido es Lars Von Trier, especialmente me gustan sus películas 'Rompiendo las olas' y 'Bailar en la oscuridad', ha conseguido la Palma de Oro en Cannes y demás premios, personaje muy controvertido pero excelente cineasta. Thomas Vinterberg hace un cine incluso más social que su amigo Von Trier, recomiendo sus películas 'Celebración' y 'Submarino'. Por último para completar los vértices del triángulo, Susanne Bier, que es la ganadora del Óscar y Globo de Oro por su última producción 'En un mundo mejor' y la película 'Hermanos' fue una gran sorpresa cuando la vi, hace poco hicieron el remake, es que Hollywood es super original en este siglo. Gracias a ellos me he acercado mucho más a uno de los países que todas las encuestas dicen que es de los mejores del mundo para vivir, pero que también guarda y esconde sus miserias, el lujo de unos es la pobreza de otros.

Me ha encantado estar durante estos días de vacaciones escribiendo todo este periplo, aunque he de reconocer que me ha costado un poco más que otras veces, espero que no haya sido espeso y que la lectura de las entradas haya sido agradable y os haya aportado algo. Próximo destino en el blog: Bristol City.



Vista de Copenhague desde la azotea del museo postal.



Azotea del Post og Tele Museum.



Desayuno con vistas.



Post og Tele Museum.



Pepe saluda con Woody a los seguidores del blog.



Olga saluda desde la tienda de juguetes Lego en Stroget.

Trailer de la película 'Submarino' de Thomas Vinterberg.



Banda sonora de 'Rompiendo las olas' de Lars Von Trier, una tragedia dividida en 7 capítulos y epílogo con David Bowie.



Secuencia de 'En un mundo mejor' de Susanne Bier. Una de las mejores escenas rodadas en este siglo, se trata de quien demuestra que es una persona y quien es una bestia.



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