sábado, 24 de agosto de 2013

AU2013. Un dia cualquiera.

Hoy quiero hablaros de una actividad muy interesante que hay en Cairns: las rutas "urbanas". ¿Y por qué pongo urbanas entre comillas? Muy fácil. Se supone que estas rutas estan dentro de la ciudad. Bien. Pero la ciudad esta metida en la selva, por lo que algunas de estas rutas circulan por naturaleza pura en un 80% de su recorrido. La que hoy comento aqui es la ruta "roja" que va desde la calle Mulgrave hasta el jardín botánico . Y hablo de ella porque era un camino normal para mi, pues la hacía muchas veces para ir a trabajar. En ella a parte de circular en muchos tramos por en medio del bosque, se podía recolectar frutas y vegetales, como cocos, platanos, limones y mangos. Los pajaros se contaban por cientos y un richuelo te acompañaba la mayor parte del camino. En la parte final, un cementerio se mezclaba con la naturaleza para demostranos que la muerte es parte del ciclo vital. Y este camino te daba tiempo a pensar, a relajarte, disfrutar de las pequeñas cosas y a escribir. Escribir cosas como esta:


Fue una época difícil
algo triste
algo fría...

Fue un tiempo en el que busqué
busqué un bosque
un refugio donde mi corazón
no temblara...

de frío.

Fue en un lugar que ya no conozco
un sitio plagado de incógnitas
plagado de soledad
de odio
de tiempo perdido

de recuerdos
sin sentido.

Una partida sin contrincantes
un reto sin alicientes
la noche que no tiene luna;
el día que nunca amanece.

Una noche tras otra
perdiendo...
Una noche tras otra
sin luz...

Comencé a cargar el revolver
que me regaló mi padre al nacer
cinco balas
y un oxidado Colt

Un tambor vacío
y una boca hambrienta...
...de exitos.

“Ten cuidado”, me dijo
“no son balas de fogueo;
disparan ilusión y esperanza;
disparan insumisión y lucha;
impaciencia y rabia”

Peligrosa munición...

Pero es el momento
de golpear mi cerebro
con savia venida de lejos
con sabor a nueva cultura
con fuerza y temor de otro continente
con vida y experiencias de otro mundo
con miedos y esperanzas escitas sin letras.

Yo tenía una pistola
y la disparé en mi cabeza.

Un arco iris de nuevas vivencias
una munición repleta de cultura
unos sueños que vienen del mar
una vida que ríe al revés.

Una foto de tu cara
que cambió en las antípodas;
una imagen que nunca fue tan confusa;
una libertad que nunca fue tan absoluta.

Ahora, mi amor, somos uno entre uno
uno entre un millar
vivimos con los que viven
y somos parte del mundo

Ahora si.

Tenemos el cielo
mas cerca que nunca.
La luna ríe en cada jornada
en la que volvemos a empezar...

Nuevos amigos,
nuevos retos,
nuevas vivencias...

Ahora estamos subidos al tejado
mirando el horizonte estrellado
donde destaca la casa de la colina
solitaria...
un gato negro en la ventana
y un árbol milenario cerca de la puerta.

Es tiempo de soñar de nuevo
respirando un aire que huele a flores
a flores imposibles
de colores increíbles
con formas caóticas;
fractales en el jardín.

Vuelvo a jurar que siempre estuve aquí
pero es mentira.
Quise estar cerca del paraíso
y el paraíso me quemó.
Pero ahora quiero que el tiempo me meza.
No quiero que llegue el día siguiente
ni quiero que hoy sea eterno.

Un disparo tras otro,
me llega la verdadera pasión por vivir,
el real sonido de la respiración,
del amor por lo especial,
por lo que nunca fuimos
y ahora tenemos;
por la esencia de lo interior,
por la venganza de lo pequeño,
por la ferocidad de lo secreto,
por el perfume de lo puro
y por el reto de lo salvaje...


Desde Casa ya se ve el camino
Cocos, mangos, platanos y limones
 Casas en medio de la selva
Una familia de patos en el rio
La vida desde la muerte
 Arboles en el camino del cementerio
Restos de "civilización"

Bosque y selva en un día normal en Cairns


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

No hay comentarios: